Mis proyectos son íntimos. Se dan dentro del marco de la Terapia de Artes Expresivas Intermodal, el marco de la ciclicidad, de la mitología astrológica, de mis años de experiencia, de mis estudios, por supuesto, pero en el corazón de lo que ofrezco está la cura. Y si hablo de cura, entonces es subjetivo, es íntimo, es personal.
Entonces mi trabajo no lo presento con una estrategia de marketing, ni con intención de manipularte.
Te estoy contando dónde estoy y los misterios que he visitado, la medicina que estoy cultivando, la instrucción que estoy recibiendo. Siento que no solamente es para mí, sino que está hecho para ser compartida.
Es mucha medicina. Está hecha para ser compartida.
Mis vínculos personales e íntimos no lo tienen que sostener conmigo si no quieren, pero sí es para el colectivo. De ahí la redefinición constante de mis márgenes, de mis límites íntimos, de mi autocuido.
Porque, o colaboramos profundo en el misterio, o inevitablemente, competimos por la energía.
