He escrito, he publicado, he creado talleres, he compartido recorridos grupales, he trabajado de 1:1; me he hecho de secretaria a mí misma, de asistente, de diseñadora y web máster; he abierto la puerta de mis cursos y talleres a mis amistades; he promocionado el trabajo de artistas, colegas de astrología, arteterapia en mis grupos. He experimentado. He probado.
He cambiado de ideas. Me he abierto a una nueva manera de entender el caos creativo. He esperado estar segura de lo que quiero. He parado. He soltado. He sabido esperar y me lo agradezco.
Vivo de mi arte, de mi palabra, de mis recursos. Vivo de mí misma, de lo aprendido, de lo vivido en mi alma y cuerpo, y de lo cultivado con mis prácticas y estudios. Mi trabajo es mi servicio. Mi servicio es mi negocio y mi negocio es una expresión y extensión de mi alma. Es mi negocio e intento llevarlo con la mayor integridad posible, en mis propios términos. Ésta es la escuela.
Gracias a que tengo un negocio propio en el cual intercambio mis bienes por dinero sustento mi vida en autonomía. Lo hago desde el fuego de mi pasión y con un sentido de propósito que cíclicamente cuestiono. El camino de la creatividad es un camino del alma, no es fijo, se mueve con el tiempo orgánico, muere, se desprende de sus pieles, y renace. Cuestiono lo que hago como una manera de volver a mí, de no perderme en la frontera del servicio, en la demanda del exterior. Yo sustento mi futuro. Soy responsable de mis pasos en la tierra, de mi salud, de mi madurez. Si no cuido mi negocio, me descuido de mí misma. No hay separación.
Dinero, negocio. ¿Qué mueven estas palabras en ti?
Si algo he aprendido de mi manera silvestre de moverme por los mundos del negocio es que la abundancia material es una extensión de mi gozo creativo, de mi salud y de mi fidelidad a mí misma. Para mí, emprender es una parte íntegra de mi camino espiritual.
Tengo una ética de trabajo sólida. Me gusta trabajar, crear, construir, materializar. Soy artista. Como mujer artista que ha elegido no tener hijos biológicos, reconozco que mucha de la energía de mi maternidad florece en mi trabajo, en mi entrega. La integridad de mi camino revela que también dispongo de mucho tiempo soberano. Tiempo para el vacío. Tiempo creativo. Tiempo regenerativo. He aprendido a cultivar mi propio tiempo. He aprendido a cultivar mi entrega.
