Soy la huesera
mujer palera
alquimista de la memoria
la que sientes, vida,
palpitar invisible,
sombra fértil que acoge
el brillo de las estrellas.
Soy tu abuela negra
la que mece el caldero
en la casa de tus células.
Soy la tierra misma
secuestrada
por los vientos del olvido.
Soy la palabra
y su templo,
soy la iniciada,
la que levantó la primera piedra en torno al sol,
soy la que teje la verdad
en el canto del agua.
Soy oscura
como el útero de la primera cueva,
soy la que habla
desde tu voz
de lava seca.
Soy la que apacigua
los venenos del engaño,
soy la que mece tus pérdidas,
soy la que le da la bienvenida
a todas las almas
que se han ido de esta tierra.
Soy la que hace girar
el tiempo a favor
del amor.
Soy la que rompe todo hechizo
de encantamiento y seducción.
Soy el portal que te invita
a materializar tus sueños
cuando vences el miedo
a caminar mis senderos
con humildad y devoción.
Soy la que te invita a soltar
la mala muerte que te acompaña,
la que te ata a conjuros
obediencias que apagan
el fuego de tu creación.
Libre
Santa
Soberana
Soy la que te dice
saca tu palo,
tu machete,
tu escoba,
y no temas más
el poder feroz
de tu visión.
Por eso te digo aquí:
encarna hoy tu palabra
para que la traición quede derrotada
por la sinceridad de tu abrazo,
por la verdad del amor
que pariste al mundo
al tejer con voz de agua
la memoria que habita
la médula de tu ternura.
